PRIMATÓLOGAS Y PALEONTÓLOGAS. Louis Leakey y el talento femenino.




Esta entrada es una pequeña introducción a un bloque de varias en las que vamos a tratar figuras tan conocidas como las primatólogas Jane Goodall, Dian Fossey y Birute Galdikas o las paleontologas Mary y Meave Leakey pero vistas desde la óptica de cómo y porqué supieron aprovechar la oportunidad que les concedió el eminente paleoantropólogo Louis Leakey. Ciertamente es una figura con muchas luces en su haber pero también con algunas sombras. No importa. Lo cierto es que con el fin de complementar los sensacionales descubrimientos de fósiles en Tanzania que estaba llevando a cabo con su esposa Mari Douglas Nicol y profundizar en el estudio de los complejísimo senderos de la evolución humana, no dudó en apostar por estas jóvenes, carentes de un currículum específico en el campo de la primatologia. Ese fue el secreto de su éxito: la natural intuición de estas pioneras, su asombrosa capacidad de observación e interacción con los primates y su libertad de criterio científico sin el lastre de las preconcepciones académicas. 

Además de las tres grandes damas de la primatología, acompañaremos un semblante de Louis Leakey, de Mary Leakey y de su nuera Meave Leakey, y de las muy destacadas primatólogas españolas Rebeca Atencia, Carmen Vidal o Liliana Pacheco.

En definitiva, la cuestión que siempre me ha fascinado es: ¿por qué son tan brillantes las mujeres como primatólogas? Louis Leakey (1903-1972), un paleoantropólogo inglés, es mundialmente famoso por sus excavaciones en el este de África en busca de fósiles de los homínidos más antiguos. No obstante, para mí su mejor cualidad fue su talento para elegir a sus colaboradoras. Su primera esposa, Mary Leakey (1913-1996), también fue una antropóloga a la que debemos el descubrimiento de nuevas especies humanas. 


Pero, sobre todo, Louis Leakey es celebrado por su elección de tres genios en el campo de la primatología, Jane Goodall, Diane Fossey y Birute Galdikas, una "santa trinidad" conocida comúnmente como las “Trimates”, y también como “los Ángeles de Leakey”, por referencia a la famosa serie que todos vimos hace muchos años.



DIANE FOSSEY (1932-1985) fue una zoóloga estadounidense cuyo nombre se asociará eternamente a los gorilas en la niebla. Leakey la alentó a estudiar los gorilas de montaña en su hábitat natural porque consideraba esencial el análisis de los patrones de vida en los grandes simios para comprender mejor los pasos en la evolución de los homínidos. La forma más característica de trabajar de Diane era su observación paciente y su capacidad para establecer contacto físico con los gorilas, a los que consideraba parte de su familia. 

Al contrario de lo que solemos pensar, especialmente bajo el hechizo del mito del sanguinario King Kong, los gorilas son hervíboros. Comen hojas, flores, frutas y también insectos. Esta especie estuvo en riesgo crítico de extinción, por lo que creo que el verdadero mérito de Dian Fossey fue su profundo compromiso contra la caza furtiva y el tráfico ilegal, lo que le acarreó tantos enemigos que al final fue asesinada en Ruanda. Se convirtió en leyenda gracias a la maravillosa película protagonizada por Sigourney Weaver en 1988, que profundizó en la denuncia de la peligrosa situación de los gorilas a pesar de estar teóricamente protegidos en los parques nacionales: los cazadores les cortaban la cabeza, manos o pies, o secuestraban a los bebés a costa del exterminio de todo el clan para venderlos a zoos o a los coleccionistas.



La canadiense BIRUTE GALDIKAS (1946) se especializó en el estudio de los orangutanes, especie que habita en Malasia e Indonesia. Gracias al apoyo de Louis Leakey y, como en el caso anterior, de la National Geographic Society, Birute pudo llevar a cabo terminó un estudio en profundidad sobre la materia. Con 25 años, Galdikas llegó a Borneo para comenzar su trabajo en un entorno selvático extremadamente inhóspito.

 Galdikas hizo valiosas contribuciones a la comprensión científica de la biodiversidad de Indonesia y de la selva tropical en su conjunto, al tiempo que llamaba la atención al mundo entero sobre los problemas medioambientales afectantes el orangután. Birute Galdikas también está fuertemente involucrada en asegurar la supervivencia de esta especie, para lo cual ha promovido campañas internacionales para prevenir su extinción.


Los orangutanes pasan la mayor parte del tiempo en los árboles, duermen en nidos construidos por ellos, y son considerados los simios más inteligentes porque son capaces de fabricar herramientas sofisticadas con las que extraer insectos.


En cualquier caso, la más conocida de las tres protegidas de Louis Leakey es JANE GOODALL (1934), quien pasó 55 años estudiando a los chimpancés salvajes en Tanzania. Jane siempre fue una apasionada de los animales y de África y, por ese motivo, viajó a Kenia en 1957. Al igual que haría Birute Galdikas, Jane concertó una cita con Leakey, quien también valoró la necesidad de estudiar los chimpancés para mejorar sus estudios evolutivos. Jane viajó a Tanzania y comenzó un trabajo pionero que llevó a descubrimientos sensacionales, tales como que los chimpancés son capaces de fabricar y usar  herramientas. En antropología, desde la célebre definición de Edward Burnett Tylor, este rasgo siempre se consideró parte integral de la cultura, lo que nos diferenciaba de los animales. Hasta entonces la capacidad para diseñar y manipular instrumentos, lo que denota una previsión racional de medio a fin, se había conceptuado como una cualidad exclusivamente humana, lo cual es índice de la revolución que produjo el descubrimiento de Jane. Esta también observó, dentro de su grupo de estudio, comportamientos afectivos como besos y abrazos entre los chimpancés. Todo esto obligó a reconsiderar el concepto del comportamiento humano, reduciendo la diferencia con los primates. Sin embargo, Jane también descubrió entre ellos actitudes agresivas, como la caza de monos pequeños de otras especies, el canibalismo como una forma de mantener las relaciones de poder e incluso guerras entre grupos de chimpancés, lo que igualmente pone de manifiesto las similitudes sociales entre humanos y chimpancés, esta vez  en su lado más oscuro.
Jane es una incansable activista en defensa de los chimpancés y de su hábitat. Es una mujer con una apariencia muy frágil pero dotada de una extraordinaria fuerza espiritual que fácilmente transmite en sus conferencias, a pesar de tener ya 85 años. Tuve la suerte de conocerla hace años en una conferencia en Alicante. Mientras me estaba dedicando uno de sus libros, le dije que creía de todo corazón en el mundo en paz en el que ella sueña, y me sonrió con su preciosa faz de eterna niña. Fue un gran momento para mí.



Pero hay grandes herederas del trabajo de estas enormes figuras de la primatología, la veterinaria gallega Rebeca Atencia, que trabaja con chimpancés huérfanos en un santuario de primates en el Congo, Carmen Vidal o Liliana Pacheco en Senegal. Científicas valientes cuyo objetivo es salvar a los animales en su hábitat natural en la medida que también es un medio para salvar a la humanidad.
 
Rebeca Atencia en una imagen conmovedora 

Comentarios

  1. Precioso homenaje a estas mujeres valientes, pioneras y absolutamente dedicada al conocimiento de estos seres tan cercanos a nosotros. Todas ellas son imprescindibles y demuestran que mereció la pena confiar en ellas.
    Otra excelente aportación de tu saber.

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