EL HOMBRE SALVAJE Y LA NAVIDAD
En Tinieblas en el corazón nos hemos ocupado en numerosas ocasiones del hombre salvaje, una figura fascinante que ha sido muy bien estudiada por el antropologo mexicano Roger Bartra e incansablemente fotografiado por Charles Fréger. Es un residuo de arcaicas tradiciones recicladas por el cristianismo o por la recuperación-reinvención de los antiguos carnavales desde la década de los 80. Los hombres salvajes se nos presentan como animales, especialmente el oso, o seres semihumanos en los que predomina el elemento que los acerca a la naturaleza. Los rituales con que están asociados siempre tienen que ver con los temores ancestrales al invierno, a la magia simpática para atraer al sol y el renacimiento del mundo vegetal, y hasta a los ritos de paso de la infancia a la adolescencia o respecto de las mozas casaderas. Aunque quizá su presencia se ha conservado mejor en el ámbito de los carnavales, u aparición se produce en muchos países asociada a la Navidad, a San Nicolás y a la Ep...