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lunes, 29 de abril de 2013

Bellas tinieblas

Junichiro Tanizaki, cuya novela La llave (1956)
suscitó una gran polémica

Junichirô Tanizaki (Tokio 1886-Yugawara 1965) sostuvo, en un conocido ensayo de 1933, que Occidente ha apostado estéticamente por la luz y la transparencia, mientras que Oriente adora las sombras.

Esta tesis de El elogio de la sombra (Siruela, 2010) es sobre todo estética, pero permite también una lectura antropológica, etnológica, y otra, digamos, ecologista, universalmente recomendable.

En su apología de las umbrías, el escritor afirma que la arquitectura japonesa alcanzó el colmo de su refinamiento en la construcción de los retretes, transmutando en un lugar del más exquisito gusto aquel cuyo destino resultaba ser el más sórdido, alejándolos de la casa y difuminándolos mediante una red de delicadas asociaciones de imágenes. No podía saber Tanizaki que en la actualidad los japoneses han pasado del agujero en el suelo, próximo a la naturaleza, a un WC inteligente controlado por Android, llamado Satis.

Más sublime resulta ese espacio único en la casa tradicional japonesa que es el tako no ma, lugar para leer donde los japoneses colocan un cuadro, un arreglo ikebana o un bonsai, para dilucidar los misterios de la sombra, un espacio recoleto en el que el aire encierra una espesura de silencio, en esa oscuridad en la que reina una serenidad que aspira a ser tan eterna como inalterable. Puede que cuando los occidentales se refieren a los misterios de Oriente aludan a esa calma algo inquietante que generan las sombras. 

Toko no ma

domingo, 14 de abril de 2013

MARIDOS FEMENINOS EN ÁFRICA: LA CONSTRUCCIÓN CULTURAL DEL CONCEPTO DE HOMBRE





La adopción  ha sido, tradicionalmente, el único medio en nuestra cultura occidental para suplir la carencia de hijos en el matrimonio. Rotos los vínculos con sus progenitores, el adoptado se incorpora a su nueva familia a todos los efectos. Asegurará la continuidad de su descendencia y la transmisión de la herencia de los adoptantes. Pero ¿qué solución dan  otras culturas a estos problemas? Examinaremos el caso de los Nandi de Kenia occidental, un pueblo nilótico estudiado por la antropóloga  Regina Smith Oboler en “¿Es el marido femenino un hombre? Matrimonio entre mujeres entre los Nandi de Kenia” (1980).



1. Familia y propiedad en Kenia.
En las verdes colinas de las Tierras Altas del Valle del Rift, los Nandi, una  etnia próspera que cuenta con una organización militar, cultivan el té y el maíz y se dedican, sobre todo, al pastoreo. Para cubrir las necesidades de mano de obra, los pueblos africanos no recurren a la contratación laboral. En lugar de nuestras familias nucleares, reducidas en el número de sus componentes, su modelo de parentesco es la familia patriarcal extensa. Practican la poliginia, de manera que aumentan la capacidad productiva de las granjas con el trabajo de las diferentes esposas y de la progenie habida en esas uniones.
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