TRADICIÓN ORAL Y CULTURA POPULAR EN LA OBRA DE ROSALÍA DE CASTRO. La historia de Vidal
JOSÉ LOSADA En el prólogo de su obra Cantares Gallegos (1863) Rosalía de Castro proclama su intención de remediar la injusticia que considera que se comete con su tierra, bella y dotada de los mayores encantos, lo mismo que la lengua en la que se expresa, aunque pida disculpas por adelantado por los errores gramaticales que pudieran encontrar los lectores. La autora sentía también un gran afecto por las costumbres gallegas. En este mismo blog se encuentra una interesante entrada de Encarna Lorenzo que se refiere a la hospitalidad sexual y su pervivencia en Galicia; también se da noticia de los problemas que ello le causó, lo mismo que otro artículo bastante anterior, cuyo texto se desconoce, que motivó una airada reacción de los seminaristas de Lugo contra la imprenta en la que se estaba componiendo. No sé si calificarla como polemista, pero lo cierto es que tenía el valor suficiente para exponer sus opiniones y los hechos que consideraba ciertos, aun a riesgo ...