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lunes, 28 de abril de 2014

BREVE EXPOSICIÓN DE *LA TUMBA DEL FILÓSOFO*



  1.- Ludwig Wittgenstein.


   La tumba del filósofo, de Joaquín Jareño Alarcón fue la obra ganadora del de la XIV edición del Premio de Ensayo Miguel de Unamuno del Ayuntamiento de Bilbao en 2012.

   La obra es una biografía atípica de Ludwig Wittgenstein, ya que las biografías, en general, suelen transitar por la biología y la historia del personaje biografiado, así como por sus hitos creativos. En el caso de La tumba del filósofo, su autor ha tratado de encontrar las claves para reconstruir las ideas de Wittgenstein sobre ética, religión y sentido de la vida, ya que, por una parte encontramos en sus escritos referencias constantes a Dios y hay testimonios que relatan que su lectura del Evangelio era bastante frecuente, pero,  por la otra,  su razón le impide abandonarse a un tipo de sentimiento que no puede ser reducido a las leyes de la lógica.

   Ludwig Wittgenstein, nacido en Viena en 1889 es un filósofo de trayectoria peculiar, que publicó en vida tan sólo dos obras:1) el Tractatus Logico – Philosophicus, en 1921 en alemán y después de superar bastantes dificultades para ello, y contar con los buenos oficios de Bertrand Russell, en inglés en 1922. 2) Wortebuch für Volsschulen en 1926,  un diccionario para escuelas primarias hecho  a partir de su experiencia pedagógica en la Baja Austria entre 1920 y 1926 ( http://laperla-whynot.blogspot.com.es/2014/04/la-experiencia-pedagogica-de.html). El Tractatus es una obra que, pese a su brevedad, hace un completo recorrido por la metafísica, la lógica, matemáticas y ciencia, para acabar disolviendo desde dentro la ética y la estética. Su objetivo no era establecer un sistema sino construir una escalera que  lo condujese a un punto desde el que poder contemplar el mundo desde la perspectiva de la totalidad, desde una perspectiva sub especie aeternitatis. En ese punto nos insta a tirar la escalera; la actividad filosófica acaba con la Filosofía.

   Sin embargo, cuando Wittgenstein envía el manuscrito de la obra a von Ficker para intentar su publicación, lo acompaña de una carta fechada el 20 de octubre de 1919 en la que dice:

   (…)”El sentido del libro es un trabajo sobre moral:…quise escribir  que mi trabajo consiste en dos partes: una la presentada aquí, y la otra la que no he escrito. Y es precisamente esta segunda parte la importante. Por así decirlo, la parte ética se verá restringida en mi libro desde dentro, y estoy convencido de que en sentido estricto sólo puede ser limitada de esa forma”.(Citado en La tumba de filósofo, pág.149).
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viernes, 25 de abril de 2014

FRAY ROSENDO SALVADO, DEFENSOR DE LOS DERECHOS DE LOS ABORÍGENES AUSTRALIANOS


Este año se cumple el segundo centenario de nacimiento de Fray Rosendo Salvado, un misionero gallego que, en las lejanas tierras australianas, dedicó su vida a defender la dignidad de los aborígenes. Es conocido, sobre todo, por ser quien introdujo el eucalipto en Galicia. Pero en su labor evangelizadora estuvo siempre muy presente una visión antropológica que merece la pena recordar aquí.
El conflicto entre nomadismo y propiedad privada
Lucas José Rosendo Salvado Rotea nació en Tui (Pontevedra), en 1814. Muy joven ingresó como monje benedictino en Santiago de Compostela, y aprovechó su estancia intramuros para obtener una gran preparación musical como organista. Sin embargo, le tocó vivir en su juventud una época de fuertes cambios sociales. Debido a la desamortización de Mendizábal, fue exclaustrado en 1835. Al no poder ordenarse sacerdote, marchó a un convento a Nápoles. Allí lo reclutaron como misionero para Australia occidental. Después de un periodo previo de formación, partió para esa región en 1845. La travesía circunnavegando África duró más de 3 meses. El pequeño grupo de misioneros desembarcó en la capital de la región, Perth. 
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martes, 22 de abril de 2014

FRANZ BOAS Y LEWIS W.HINE: ANTROPOLOGÍA Y SOCIOLOGÍA AL SERVICIO DE LA HUMANIDAD


¿Qué tienen en común Franz Boas, padre de la Antropología cultural americana, y Lewis W. Hine, autor de algunas de las fotos más icónicas del siglo XX? En un momento en el que las disciplinas sociales no contaban con límites rígidamente definidos, ambos coincidieron, en los primeros años de la pasada centuria, en proyectos paralelos en los que emplearon todo su talento y esfuerzo en el combate definitivo contra el racismo y las condiciones inhumanas impuestas a los inmigrantes. Su punto geográfico de convergencia fue la Isla de Ellis, a las puertas de la nueva Tierra Prometida, a sólo 1.6 km de la Estatua de la Libertad.
1. Racismo y etnocentrismo
Todo grupo humano sufre la tentación del sociocentrismo, la tendencia a sentirse no solo distintos sino también superiores a los otros. Podemos comprobarlo fácilmente en cada cultura, lugar y época histórica. Los griegos y los romanos llamaban bárbaros a los pueblos que no hablaban su lengua ni practicaban sus costumbres sociales, políticas y culturales. Los judíos se definen como el pueblo elegido por Yaveh, en contraposición a los gentiles. Los cristianos, a su vez, construyeron su identidad cultural contra los infieles. Y hasta existe un relato africano según el cual, cuando un dios ordenó a los humanos llevar a cabo una empresa muy arriesgada, algunos se pusieron blancos de miedo y así se quedaron para siempre. Pero el etnocentrismo degenera fácilmente en megalomanía. En el siglo XVI el filósofo Jean Bodin pretendió haber demostrado matemáticamente que los planetas ejercían una influencia más favorable sobre Francia que sobre los restantes países. Para él, los astros señalaban a Francia el camino hacia el dominio del mundo, en plena era de los grandes descubrimientos. 
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miércoles, 2 de abril de 2014

ANTROPOLOGÍA Y PSICOLOGÍA EN LOS AMULETOS. Reflexiones en torno al retrato del príncipe Felipe Próspero de Velázquez


El pasado invierno pudo verse en el Museo del Prado una exposición sobre “Velázquez y la familia de Felipe IV”, centrada en el retrato cortesano español en el período 1650-1680. Una de las últimas pinturas de esa serie, que llevó a cabo Velázquez un año antes de su muerte, era la del príncipe Felipe Próspero (1659). 

Lo asombroso del cuadro para mí, más allá de la maestría técnica y la capacidad de penetración psicológica del genial pintor sevillano, fue descubrir que el pequeño infante real llevaba su primoroso vestido cubierto de amuletos: higas, campanitas, bolas, cuernos… ¿Qué sentido podían tener esos objetos un tanto tribales sobre el cuerpo del heredero de la cristianísima monarquía española? Aquí se ofrecen algunas pistas en un breve estudio sobre el significado psicológico y antropológico de amuletos y talismanes.

Los peligros de la infancia

Hasta el siglo XX la mortalidad infantil fue elevadísima por la pobreza y la falta de higiene. El primer año de vida era el más crítico para la supervivencia de los niños. Se calcula que, en tiempos del Imperio Romano, la mortalidad antes de cumplir un año alcanzaba el 36 por ciento, en un entorno en el que la esperanza de vida promedio era solo de 21 años. Pero si el niño llegaba a cumplir 10 años, la expectativa de supervivencia se elevaba hasta los 44. Y ese desolador panorama permaneció sin cambios hasta las sustanciales mejoras higiénicas, alimenticias y médicas producidas en el siglo XIX, gracias al avance de la ciencia. Por ello no debería extrañarnos que, desde la antigüedad, se atribuyera un valor mágico a algunos objetos para intentar librar a los niños del peligro extremo de fallecer a corta edad. 
Bulla etrusca con un Ícaro
Los romanos colgaban alrededor del cuello de los niños varones la “bulla”, un medallón que llevaba dentro un amuleto para protegerlos contra los espíritus malignos. Se trataba de un verdadero acto ritual, que tenía lugar a los 9 días del nacimiento. La bulla podía tener forma redonda o de corazón,  y se hacía de plomo recubierto de oro para los más ricos,  mientras que las clases bajas llevaban un simple saquito de tela. Y es que, como sucedió con la momificación en Egipto, esta costumbre, inicialmente  reservada para las élites dominantes, acabó generalizándose a toda la población. Los romanos lucían la bulla y la toga praetexta, signos externos de la juventud, hasta los 16-18 años, momento en que los nacidos libres eran reconocidos como ciudadanos romanos. Entonces pasaban a llevar la toga viril y consagraban su bulla a los dioses lares o a Hércules. Eventualmente  podían volver  a usarla en grandes ceremonias militares, como medio de protección contra la envidia de los enemigos.
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MARINA ABRAMOVIC Y EL OSCURO PSIQUISMO HUMANO.

Marina Abramovic (Belgrado, 1946) es una artista serbia que en los últimos tiempos ha estado muy en boga por la ópera dedicada a su figura en el Teatro Real, “Vida y muerte de Marina Abramovic”, dirigida por el polémico Gerard Mortier. Como contaba sobre ella un interesante artículo en el cultural Blanco y Negro, su notoriedad le viene de sus rompedores espectáculos, en los que intenta  convocar los fantasmas  del psiquismo  más oscuro del ser humano. En 1974, cuando Stanley Milgram* se encontraba realizando sus famosos experimentos sobre ética colectiva, Abramovic llevó a cabo una performance en Nápoles con el título Ritmo 0. Durante las seis horas del espectáculo, la artista permaneció inmóvil, rodeada de numerosos objetos, entre ellos cadenas, látigos, plumas, rosas…exhibiéndose ella misma como una cosa ante el público, a quien autorizó a actuar  con plena libertad. 
Lo que sucedió es imaginable: la desnudaron, la arañaron, le dibujaron grafittis, le colgaron cadenas…En definitiva, la dejaron maltrecha y después se marcharon del lugar “de autos” a toda velocidad. La reflexión de la artista acerca de esa actitud es que  no pudieron soportar su presencia como persona, después de todo lo que le habían hecho como objeto. He descubierto una palabra nueva de origen griego, anasyrma, que resulta aplicable a esas actuaciones de la artista: el desnudo no con fines eróticos ni exhibicionistas sino como rito religioso o como gesto de provocación. En este caso, como medio de sacar a la luz y explorar las reacciones humanas.

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