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Mostrando las entradas etiquetadas como José Losada

DE RAYOS Y LAURELES

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Por José Losada En mi infancia conocí de cerca el pánico que provocan las tormentas. Presencié momentos de intensa zozobra en los que vidas y haciendas pendían de un hilo, y preparativos que no comprendía: cerrar puertas y ventanas, guardar cuchillos, apagar luces... La casa quedaba en penumbra mientras en el cielo parecía desarrollarse una batalla en cuyo desenlace no teníamos ninguna intervención. Entonces, solamente el tañer de las campanas de la Capilla de las Reliquias del Convento de Nuestra Señora de la Antigua (también conocido como de la Compañía o de los Escolapios) traía un poco de alivio. Aunque se trataba de un relicario bastante poblado, eran tres las reliquias a las que se atribuía poder en esos instantes: dos trozos del “lignum crucis” y una espina de la corona del Redentor. Sobrevivieron a los tres saqueos que en 1.809 perpetraron en Monforte de Lemos las tropas napoleónicas  al mando de los generales Ney y Soult. Muestra del aprecio que se tenía a esas pr...

ABEJAS QUE VIENEN DE LA LUNA

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Por JOSÉ LOSADA La Santa Compaña, con su innegable fuerza expresiva, sirvió como instrumento para que Castelao hiciese un resumen de la historia de Galicia en su discurso “Alba de Groria”, al que se ha dedicado una entrada en este mismo blog (  http://anthropotopia.blogspot.com.es/2014/07/alba-de-gloriahistoria-y-cultura-gallega.html ) .  Castelao En eso Castelao no fue un innovador, sino que siguió una línea que puede rastrearse a lo largo de la historia de la literatura gallega. Así, Manuel Curros Enríquez da comienzo a su obra “O divino sainete”, publicada en 1888, tropezándose en una fría noche del invierno madrileño con la espectral procesión. En ella encuentra al poeta Añón, fallecido diez años antes, con el que inicia un largo viaje que les lleva a presencia del Santo Padre, de cuyas promesas no parecen fiarse mucho ambos literatos. Ocho años atrás Curros Enríquez había publicado “Aires d’a miña terra”. Precisamente en uno de sus poemas aparecía la expresi...

PSICOPOMPOS. LOS QUE GUÍAN LAS ALMAS

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Por José Losada Joahim Patinir: El paso de la laguna Estigia. Museo del Prado Recuerdo mi primer día de colegio. Mi madre me acompañó hasta un monumento del siglo XVII, entregó unas fotografías tamaño carnet a un profesor que estaba en la puerta y me despidió. También me acuerdo del último, casi una década después. Ayudé a un compañero a llevar el equipaje hasta la parada del coche de línea de Lugo y nos despedimos; nunca lo he vuelto a ver. Para entonces me movía por aquel gran edificio lleno de historia y de obras de arte como si de mi casa se tratase. Sin embargo, en aquel primer día ya lejano era un mundo lleno de misterios.  Supongo que a la imaginación le es grato pensar en que alguien conocido y amable nos acompañe en el tránsito hacia lo desconocido. Por ejemplo, en nuestro paso hacia el otro mundo, a lo que nos espera después de la muerte. Solo así se explica que personajes con esa función aparezcan en muchas culturas a lo largo de los siglos, con nombres...

CONTRA LA PENA DE MUERTE. EL REO DE QUIROGA

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  Cada diez de octubre se celebra el día internacional contra la pena de muerte. Pese a los miles de años transcurridos desde que se aplicase por primera vez, continúa vigente y es objeto de preocupación constante para los defensores de los derechos humanos. Como humilde contribución a un debate que nunca debe dejar de ocupar un lugar preponderante en la sociedad, desde Tinieblas en el corazón, en vez de perdernos en grandes proclamas o en un montón de palabras gastadas,- como diría Serrat-, proponemos un ejercicio de microhistoria. Se trata de   recuperar la peripecia de un hombre, la prensa lo retrató en su día como rudo e ignorante, ajusticiado hace más de cien años y que, más allá de una efímera memoria en la   pequeña ciudad en la que pasó sus últimos días, ha caído en el olvido. Sin embargo, con la ayuda de la prensa de la época podremos revivir su sufrimiento con pequeños detalles   que lo humanizan y hacen digno de lástima. No espere el lector un ejercicio de...