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viernes, 29 de septiembre de 2017

EL ORIGEN DEL EUSKERA

El euskera es una lengua misteriosa hablada por el pueblo más antiguo de Europa, el pueblo vasco. A día de hoy este idioma se sigue considerando todo un enigma lingüístico e histórico, pues nadie ha podido averiguar cuáles son sus raíces.  Los primeros vascos no dejaron testimonios escritos lo cual dificulta la investigación sobre su idioma.  Pese a que existen diferentes teorías e hipótesis sobre la lengua vasca, todavía resulta inclasificable para los lingüistas. Por ello, el euskera forma parte del grupo de “las lenguas aisladas”.

Desde el siglo XVI, muchas han sido las preguntas que se han formulado sobre su origen geográfico y genético, y muchas han sido también las respuestas. Tras años de investigación, se ha llegado a la conclusión de que la lengua vasca o euskera no tiene un origen indo-europeo ya que el euskera es una lengua que ya se hablaba antes de que estos pueblos invadieran la península ibérica.

Según la hipótesis kurgánica, los indo-europeos provienen de un pueblo anterior que se desarrolló unos 5000 a.C al noreste del mar Caspio. Este pueblo se expandió hacia el este, llegando hasta la India y hacia el oeste, llegando la Península Ibérica. Esta migración se produjo aproximadamente entre el 4000 a.C y el 1000 a.C. Los principales pueblos indo-europeos que se asentaron en la Península Ibérica fueron los celtas, los griegos y los romanos. 

Hubo algunas lenguas,y posiblemente pueblos, que resistieron o no fueron influenciados por las lenguas indoeuropeas, como parece ser el caso de los vascones y su lengua, el euskera. 

El origen de la lengua vasca puede derivarse de la formación de las lenguas Europeas en la Edad de Piedra, coincidiendo con la Edad de Hielo, aproximadamente hace unos 16000 años. Este idioma pudo ser la variante de una familia mayor hablada en toda Europa y en el norte de África y quizás sea la única lengua de este grupo que haya sobrevivido hasta nuestros días. Algunos historiadores consideran que los vascos son los únicos descendientes de los antiguos pobladores de Europa.

El reconocido lingüista alemán,Theo Venneman, fue conocido por su investigación sobre la tipología lingüística general y la paleolingüística de Europa. Venneman elaboró la teoría del sustrato vascónico, según la cual la toponimia e hidronimia de Europa occidental y central, incluyendo las Islas Británicas, evidencia la existencia de una antigua de un sustrato o población que hablaba idiomas pertenecientes a la familia del  euskera. 
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sábado, 2 de septiembre de 2017

LA "UTOPÍA" DE TOMÁS MORO Y "LA CIUDAD DEL SOL" DE CAMPANELLA. UTOPÍAS DEL RENACIMIENTO (II)

El Renacimiento fue una etapa de enormes transformaciones políticas, económicas, sociales y culturales. Los grandes descubrimientos geográficos alentaron la literatura utópica, un género mixto con elementos propios de la literatura de viajes pero, especialmente, su finalidad era la crítica de las deficiencias de la realidad existente y las propuestas de reforma basadas en la exposición de otros sistemas. El esquema argumental siempre pasa por un desembarco de un occidental en una isla donde casi todo es diferente a Europa y ofrece soluciones a los problemas más candentes. El viajero europeo se comporta entre los utopianos como un antropólogo de mirada curiosa. Realiza la observación participante para conocer a fondo ese mundo alternativo, fascinante aunque también aterrador por su uniformismo por decreto contra toda libertad, su instrumentalización de la mujer al servicio del Estado, y luego vuelve más sabio junto a sus conciudadanos para realizar el informe de sus observaciones. Al lado de propuestas de una modernidad radical, de elementos aún más visionarios que los de Julio Verne, respira la nostalgia por la Edad media, el comunalismo de bienes, el poder amalgamante de la cristiandad frente a la fractura religiosa reinante...Todo un catálogo de formidables contradicciones que no solo arrojan luz sobre nuestro pasado sino también sobre el presente.Esta es la segunda entrada de la serie y aquí podéis acceder a la anterior, de carácter introductorio: http://anthropotopia.blogspot.com.es/2017/07/el-sueno-de-la-utopia-i-las-bases.html
 LA UTOPÍA DE TOMÁS MORO.
Tomás Moro (1.478-1535) fue, como su amigo Erasmo, uno de los humanistas más relevantes del Renacimiento. Habiéndose dedicado a las leyes, desarrolló una carrera política de éxito bajo el reinado de Enrique VIII. Fue designado Lord Canciller en 1.529 en sustitución del Cardenal Wolsey. Pero su carácter modesto, ejemplar y poco dado a las veleidades cortesanas, así como su católica sinceridad, le llevaron a negarse, en 1.534, a prestar el juramento de Supremacía del monarca como cabeza de la Iglesia de Inglaterra. Esto por sí no constituiría más que delito de deslealtad pero, a través de un dudoso testimonio, se respaldó la acusación de que también había cuestionado la capacidad del Parlamento para conferir al rey ese poder, lo que tal condición lo que motivó finalmente su condena a muerte por alta traición.
De optimo reipublicae statu deque nova insula Utopia es su obra más conocida y el máximo punto de inflexión en la historia de la literatura utópica. Escrita en latín y publicada en 1.516, no fue traducida al inglés hasta 1.551. Consta de dos libros, el primero de los cuales se compone de una Introducción, el Diálogo sobre el consejo a los príncipes, en el que se intercala el Diálogo sobre la condición social de Inglaterra y un Exordio sobre Utopía que enlaza el libro inicial con el segundo. En este Moro expone las características del estado utópico. En el texto se produce un continuo juego entre ficción y realidad. Se inicia con el encuentro de Moro y su amigo Peter Gilles con el navegante Rafael Hitlodeo- y aquí comienza la ironía continuada del autor, pues tal nombre significa "dispensador de salud" y "sinsentido"-, a la salida de un servicio religioso. En la conversación abordan las posibilidades de éxito la política. Ello da paso a la descripción de las condiciones del pueblo inglés tras la Guerra de las Dos Rosas, en 1.485. El Rey ha confiscado los bienes comunales y de los monasterios para concederlos a sus favoritos, nobles ociosos que no trabajan la tierra sino que la dedican a la explotación ganadera extensiva para la pujante industria de la lana. Los cerramientos de tierras ("enclosures") están causando la ruina de los pequeños campesinos, quienes tampoco encuentran empleo en las manufacturas, viéndose obligados a mendigar y robar, como también los soldados que regresan de la guerra. Para los interlocutores, la severidad de la ley penal que castiga el hurto famélico con la muerte resulta inútil y ha de ser sustituida por un sistema de protección social que garantice la subsistencia de los menesterosos.
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