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sábado, 30 de diciembre de 2017

SÖREN KIERKEGAARD Y LA ANTROPOLOGÍA DEL SACRIFICIO



De acuerdo con el antropólogo Marcel Mauss, en su clásica obra de 1.899, Ensayo sobre la naturaleza y función del sacrificio, este es un acto religioso que, mediante la consagración de una víctima, modifica el estado de una persona moral que lo realiza o de algunos de los objetos implicados en el ritual. Los antropólogos clásicos pronto se entusiasmaron con la centralidad del sacrificio en el fenómeno religioso, desde las culturas primitivas a la India brahmánica, la tradición bíblica tanto en el Antiguo como aún más en el Nuevo Testamento, en las culturas africanas o en la tradición etrusca y greco-latina. La omnipresencia del sacrificio en todas las culturas llevó a E. B. Tylor (1.870) a imaginar un esquema evolutivo común para toda la humanidad, desde el sacrificio-don, al sacrificio-homenaje, el sacrificio con fines mágicos y, por último, un estadio más depurado que consiste en la renuncia y abnegación. Quizá sorprenda que podemos encontrar, mucho antes que la obra de  estos grandes antropólogos, un profundo estudio y aplicación del sacrificio religioso en la obra, pero especialmente en la vida del filósofo danés Sören Kierkegaard. Después de comprometerse con la joven Regine Olsen en 1.840, le asaltaron serias dudas sobre si resultaban compatibles su plena dedicación a la filosofía y a la teología y una vida amorosa rutinaria. Rompería el acuerdo matrimonial en 1.841, una decisión de la que nunca se recuperó y que intentó explicarse a sí mismo y a Regine, en clave secreta, apelando al mito bíblico del sacrificio de Issac por Abraham, finalmente redimido. Lo hizo en una obra filosófica fundamental, Temor y temblor, publicada en 1.843, en la que examina las implicaciones éticas del sacrificio.
Alonso Berruguete
Leer a Kierkegaard (1.813-1.855) es como asistir a una representación teatral. Cómodamente arrellanados en nuestra butaca, recogidos en la oscuridad y el silencio, penetramos poco a poco en la historia que se nos ofrece y nos conmovemos con las pequeñas tragedias o alegrías de los personajes. Inevitablemente acabamos comparándolas con las propias e intentamos extrapolar conclusiones que nos ayuden a resolver nuestros problemas, o experimentamos una catarsis de los deseos ocultos que nos persiguen. Al cesar la magia escénica comienza una fase de reflexión más distanciada. Nos preguntamos, quizá, qué comparten el autor y los actores con los protagonistas, en qué medida se han travestido o liberado sus propias emociones- y las nuestras a través de ellos-, y tratamos de oír la voz auténtica del creador más allá de la literalidad del mensaje, así como de descubrir qué ha destilado de universal en él ese inflexible juez que es el Tiempo. Todas estas preguntas y algunas más provoca el pensador danés, que no en balde era asiduo frecuentador de teatros y declarado admirador de Shakespeare1. 

Regine Olsen

También en soledad y silencio ante sus páginas podemos igualmente experimentar el vértigo de ascender y descender sin fin por las recónditas escaleras-como las que dibujaría otro nórdico genial y fascinante, M. C. Escher- que Kirkegaard inventó para sí, para su amada Regine Olsen, para sus contemporáneos y para la posteridad. Este atreverse a alcanzar el centro del laberinto y perderse mientras tanto por sus vericuetos podría ser un buen criterio para acercarnos a Temor y temblor (1.843). Mediante la cita inicial del filósofo ilustrado J. G. Hamann sobre el secreto de muerte que Tarquino trasmitió a su hijo a través de un emisario ajeno al sentido de sus palabras, Kierkegaard se dirigía a su ex-prometida ya desde el frontispicio del texto, proporcionándole una guía cifrada de lectura del mismo. Lo que pretendía, en definitiva, era justificar ante Regine, sin duda una joven muy inteligente, el sacrificio de su amor terrenal y caduco en favor de otro inagotable hacia Dios, convencido que con ello obtendría reduplicados los dones a través de la repetición 2.  Ese intento, que responde plenamente a la lógica de los rituales sacrificiales, fracasó a medias porque Kierkegaard carecía entonces de una fe tan auténtica como la de Abraham. Pero lo cierto es que su sacrificio se vio compensado con la idealización de su amada para toda la eternidad. Amor cortés y misoginia se dieron aquí la mano, como bien acierta a reseñar Celia Amorós3. Y es que Sören, seguramente, era incapaz de un mantener un afecto duradero que no fuese puramente platónico.

Michael Pedersen Kierkegaard
Pero la parte más oscura de toda esta retórica del sacrificio en Kierkegaard reside en que no solo trataba de solucionar sus problemas amorosos mientras filosofaba para la galería. En el colmo del rizo, atreverse a clavar la lanceta en el misterio inescrutable del patriarca bíblico ante las contradicciones de un Dios que concede y parece arrebatar al mismo tiempo, le permitió igualmente exorcizar los demonios que atormentaban la relación con su padre, purgar un pecado imperdonable. En una de esas terribles historias que a veces jalonan la austera y atormentada espiritualidad de los nórdicos, Michael Pedersen Kierkegaard, un ferviente luterano pietista, maldijo al Creador en su juventud. Después, arrepentido, creyó que con ello había atraído la desgracia a la familia y que la deuda sólo se saldaría cuando muriese toda su descendencia antes de cumplir la edad de Cristo cuando fue sacrificado por el Padre para la salvación de los hombres. Vemos así cómo el tema del sacrificio reverbera constantemente en esta obra: Jesús muerto en la cruz para salvar a la humanidad, y Sören inmolando a Regina lo mismo que quiso hacer con él su progenitor quien, en su lecho de muerte, en 1.838, le pidió que se convirtiese en pastor de almas. Aún por motivos distintos, Isaac es la metáfora que une todas estas historias de sacrificio. Cuando escribió Temor y temblor, Kierkegaard tenía treinta años y vivía completamente desesperado bajo la neurótica obsesión de que no pasaría de los treinta y tres.La pregunta que latía en la investigación de Sören era si querría Dios renunciar a su sacrificio como así lo hizo con Isaac pero no, en cambio, con su propio Hijo.
Sacrificio de Issac, Caravaggio
Pero, desde luego, el interés del baile de máscaras que contemplamos en el libro no reside en estos aspectos íntimos y tortuosos de la biografía de este escritor tan característicamente romántico, sino que comienza precisamente donde los mismos se agotan, cuando la fuerza de su pensamiento trasciende a una región más universal. El tercer escalón al que accedemos entonces es el del diálogo del autor consigo mismo.Sus estudiosos coinciden en señalar que los seudónimos que utilizó-siempre intentando multiplicar al máximo el juego de espejos del pensamiento- en la llamada etapa estética (como el del hedonista Johannes el Seductor del celebérrimo Diario, 1.844, o también como invitado en el banquete filosófico que convoca en In vino veritas, 1.845), no esconden realmente su personalidad ni reflejan su verdadero pensamiento 4. Pero, al menos por lo que respecta a Temor y temblor y La repetición, no cabe desconocer que las reflexiones de Johannes de Silentio, la disección psicológica que realiza Constantino Constantius sobre los vaivenes amorosos del alter ego de Kierkegaard y las arrebatadas epístolas finales del mismo, brotan directamente de su biografía y del diálogo previo del autor con sus personales dudas y progresos interiores, que le llevaron desde la angustia del estadio estético (1.843-1.845) hacia su etapa religiosa (1.847-1.855), a través de la renuncia a una cómoda vida ética matrimonial, típicamente burguesa -la del corto estadio ético previo (durante 1.846).
Regine Olsen
Pero es en el cuarto nivel de relación donde encontramos el espejo en el cual el lector comienza a reflejarse directamente. El autor real maneja aquí a sus seudónimos con el fin de que, a través de la ironía socrática,- que ya lo marcó desde sus primeras reflexiones filosóficas5-, le ayuden a dar a luz en sus lectores la idea del tremendo vacío y sin sentido de sus existencias- como en La repetición -, y de que la verdadera fe es muy distinta de la que creen poseer, como hace en Temor y Temblor 6. El propio nombre de "Johannes de Silentio"-quien dice que no puede comprender el enorme absurdo de la fe ciega y silenciosa de Abraham, dispuesto a sacrificar a su único hijo tan deseado, a pesar de la promesa de Yahvé de que tendría una larga bienaventurada descendencia-, sirve para situar al Johannes de Silentio y a Kierkegaard, Caballero de la fe, en frontal pero sutil contraste. Otro tanto ocurre con Constantinus Constantius, cuyo nombre es una sutil burla del autor  a su personaje, ya que carece de la perseverancia de Job para alcanzar la repetición. Este es un concepto inédito en filosofía y que desborda su ámbito para significar la experiencia de la personal de la recuperación o el recuerdo.
Sacrificio de Issac, Caravaggio
Pero la denuncia indirecta de la desesperación y de la tibieza religiosa de su época, bajo los presupuestos del intelectualismo socrático, no es el único revulsivo que Kierkegaard intenta instilar en las cómodas cabezas bienpensantes de sus coetáneos. Para él, la ética del imperativo universal de Kant no supera la prueba del nueve que es el ejemplo falsador de Abraham. Cabe una suspensión teleológica de la ley ética "pues el Particular se encuentra, como tal Particular, por encima de lo general, y justificado frente a ello, no como subordinado, sino como superior"7, por un fin más alto e ilimitado, lo Absoluto, con el que se relaciona directamente también él como absoluto. Por eso,  para Kierkegaard, Abraham no es un parricida de intento, como entendió Kant en El conflicto de las facultades, sino un hombre llamado por el Ser superior, en medio de un aterrador y pavoroso silencio y soledad, a elegir entre el "no matarás" y la orden contradictoria e incomprensible del sacrificio de su hijo. El Caballero de la fe no queda paralizado por la duda ante las razones de Dios que la razón no entiende. Por contra, confiado en su amor, realiza el arriesgado e infinito movimiento de la fe y el amor. Igual que Tertuliano, cree porque es absurdo, renunciando someter el secreto inabarcable de lo sagrado al enjuiciamiento limitado de la razón humana.
Sacrificio de Issac, Giambattista Pittoni
Kierkegaard deja abierta la solución al problema de diferenciar la justificación de lo ético en virtud del mandato divino frente a la voz del demonio o la locura, como la que Hamlet, llamado a la venganza contra el monarca, creía que podía estar atormentándolo. En todo caso, el filósofo rechaza que el resultado pueda servir como parámetro de medición8 , apuntado en la Apostilla a las Migajas filosóficas que es la idea infinita y absoluta que representa el telos de la acción religiosa lo que la distingue de la locura. En cualquier supuesto puede decirse que de la paradoja extrema de Abraham no trata de deducir una ética alternativa más allá del bien y del mal sino mostrar las deficiencias de un sistema moral inmanente y autosuficiente como el que secundaban sus conciudadanos. Ahora bien, Kierkegaard no considera el ejemplo de Abraham inalcanzable ni propio de héroes o superhombres. El autor sienta con claridad, por medio de las imágenes domésticas que tanto caracterizan su estilo, que cualquier persona puede alcanzar la elevada condición de Caballero de la fe y que el mismo no se diferencia exteriormente del resto de sus semejantes, solo que ha otorgado sentido a su existencia haciendo en cada instante el movimiento del infinito al volcar "la profunda melancolía de la existencia en la resignación sin límites" 9  , mediante la pasión y no por la reflexión. En su apuesta por la eternidad, como en Pascal, Kierkegaard renuncia a todo pero al mismo tiempo recupera íntegramente la infinitud y, armado con esa resignación, es capaz de soportar las pruebas y los dolores de la existencia concreta e individual.

En esa recuperación del significado de la eternidad en su forma concreta, de la que ahora pasa a ser  paradigma la figura Job, consiste la repetición ( Gjentagelsen ). No se trata, sin embargo, del eterno retorno nietzscheano, puesto que Kierkegaard parte de unos presupuestos ontológicos y religiosos totalmente incompatibles con tal doctrina y que el filósofo alemán consideraría lesivos para la moral saludable y recuperadores de la viciosa retórica del mundo real - aparente10 . Tampoco se identifica con el tiempo cíclico de los griegos ni, en particular, con la anamnesis platónica, reminiscencia del ser verdadero de las cosas que existen en el mundo de las ideas. Mientras que este recuerdo tiene una función fundamentalmente teórica, la repetición en Kierkegaard es eminentemente práctica, al implicar la libertad de optar por lo eterno en el presente y de mantenerse en la elección .


Pero si a algo se opone diametralmente la repetición kierkegaardiana es a la dialéctica de Hegel. En la relación entre el ente finito y el infinito no existe posibilidad alguna de mediación sino un movimiento o salto cualitativo11 de la inmanencia a la trascendencia a través de la elección, y desde el cual se recupera a Dios en la existencia singular. La causa fundamental de su querella radica precisamente en las pretensiones de autosuficiencia del sistema hegeliano y en el desconocimiento de la relación personal que mantiene el Creador con sus criaturas, al convertirlo en un concepto abstracto e inmanente que desemboca en un panteísmo difuso. Kierkegaard rechaza la tradición de un Dios garante último de las pretensiones de verdad de la razón, como en Descartes, concibiéndolo más bien como paradoja, absurdo y escándalo, en lo que sin duda demuestra una sensibilidad muy postmoderna. Pero éso no lo convierte en un pensador irracionalista, pues se limita a defender la parcela de libertad y autonomía del individuo, en su diálogo apasionado con lo Otro eterno, más allá de los límites del discurso racional.
Un tema a dilucidar en torno a su teoría de los tres estadios es si el salto hasta lo Absoluto debe respetar el previo tránsito desde la vida estética,- en que se hace un arte a partir de las sensaciones- a la vida ética y, desde aquí, a la religiosa. Así lo admiten la mayoría de los tratadistas al asumir que, de hecho, es el camino biográfico que siguió Kierkegaard y sobre el cual se articulan y clasifican sus escritos. Ahora bien, ¿qué razones impiden un salto del primero al tercero? Es decir, ¿qué inconveniente teórico existe para aceptar que la desesperación pueda inducir directamente al esteta al encuentro con Dios sin pasar por el deseo de matrimonio como vía de escape al sinsentido, o para que el hombre ético de raíz , sin veleidades sensuales en su juventud, efectúe el mismo salto? Probablemente ninguno. Seguramente en esto hay una influencia inconsciente de la dialéctica hegeliana, la oposición triádica entre contrarios, o del esquema histórico epicúreo-estoico-cristiano, o incluso el propio proceso psicológico de desarrollo desde la juventud hasta la madurez del hombre. Por eso parece que está en lo cierto Hartshorne cuando dice que "tanto lo ético como lo estético nos atañen en cuanto que conforman la materia de que se compone nuestra existencia diaria, si bien en una mezcla variable. Ambos estadios pueden distinguirse, pero no separarse. Son elementos inevitables de la existencia humana.... El estético.... y el ético.... no son, como tales, posibilidades humanas, sino abstracciones efectuadas a partir de la existencia. Yuxtapuestas una a la otra describen la tensión en que todos vivimos. En sí mismas no son más que simples caricaturas irónicas".12
El sacrificio de Issac, Philippe de Champaigne
Otro tema de interés en Kierkegaard es la relación entre filosofía y religión. El autor utiliza palabras muy sarcásticas para referirse a la cuestión: "la teología, llena de perifollos y cargada de afeites, ofrece, desde una ventana, sus encantos a la filosofía, y mendiga sus favores "13 . Para él, ambas han de ser esferas separadas con fundamentaciones diferentes. Por eso no sorprende que Kierkegaard rechace el deísmo de los philosophes y se lance a defender el cristianismo sincero a capa y espada como Caballero insigne de la fe. Parece, sin embargo, que con ello cae en un particularismo inconsistente con la necesidad de esclarecer la verdad religiosa en su universalidad, sin privilegio de credos, ya que no demuestra razón alguna de la pueda deducirse válidamente que el cristianismo es la religión auténtica frente las restantes. Es simplemente una cuestión de su fe personal, que puede compartirse o no. Por ello, la diferenciación que hace entre una religiosidad A y otra B, respectivamente de carácter estética y ética, con independencia de su acierto al considerar a Jesús como la paradoja absoluta, no contribuye a resolver el problema de la comunicación entre los grandes sistemas religiosos y, desde este punto de vista, parece preferible el método de la etapa mayéutica, en que analizaba el fenómeno religioso de manera más general e indiferenciada. 

Acuarela de Fabrizio Casetta
Después de reconocer su genialidad y el débito contraído con Kierkegaard por la teología existencial y por la filosofía de la existencia, Aranguren14 mantenía que, en 1979, en plena reacción postexistencialista, lingüística, estructuralista y neomarxista, el autor parecía ya pasado de moda. Sin embargo, es difícil admitir que pueda engrosar el contenido del baúl de los recuerdos ontológicos la categoría de individuo, con la que el pequeño David danés, con escasos alardes filosóficos, derrotó al gigante hegeliano. La necesidad de evitar nuevos totalitarismos, herederos directos de una preeminencia absoluta del Estado sobre el particular, sigue teniendo hoy más vigencia que nunca. Tampoco se olvida de una época para otra el sano hábito de criticar las conciencias falsamente satisfechas con esa actitud de tábano moral con la que Kierkegaard decía imitar a Sócrates. Desde su original y barroca expresión, con su gusto por la simulación, la apariencia engañosa y la retorsión del pensamiento en busca de la verdad, salpicando el camino de inacabables metáforas, parábolas, mitos y leyendas y eludiendo los oscuros formalismos filosóficos pero no el rigor en la reflexión, probablemente Kierkegaard siga estando más cerca del hombre postmoderno que muchas de las grandes plumas del racionalismo y del idealismo. Él nos recuerda la necesidad de que la filosofía sea un saber comprensible y útil para la vida cotidiana, defiende la autonomía de la dimensión religiosa y coloca un despertador al sueño de la razón. Sacrificó una previsible vida burguesa acomodaticia junto a Regine Olsen, la aparente víctima propiciatoria de la operación, por un apostolado filosófico absoluto y sin concesiones a la tranquilidad personal. Sin duda fue un acto cruel con su amada, pero ella rehízo su vida por lo que fue él quien verdaderamente se autoinmoló con su ruptura. Tendremos que agradecerle siempre su sacrificio por los dones filosóficos de él recibidos.
Homenaje en su ciudad, Copenhage

Notas:
1 En La repetición, pag. 179 y ss., el propio Kierkegaard analiza largamente las emociones teatrales y la ironía en la farsa. Por lo demás , la imagen del teatro como hilo conductor de la comprensión del autor es uno de los más típicos leitmotifs en la doxografía kierkegaardiana.
2 En La repetición , publicada al mismo tiempo que Temor y temblor, se desarrolla el proceso psicológico de la renuncia.
3 Sören Kierkegaard o la subjetividad del caballero y Sören Kierkegaard a la luz de las paradojas del patriarcado, este último estudio incluido en Los antihegelianos.
4 En la Apostilla no científica a las Migajas filosóficas declara: "no hay una sola palabra en las obras pseudónimas que sea mía". Hartshorne, en El divino burlador, cita a J. Slök, quien afirma mordazmente, visto la esquiva personalidad de Sören, que "no cometemos injusticia alguna si afirmamos que < S. Kierkegaard > es también un pseudónimo".
5 Del concepto de ironía en Sócrates (1841) fue su tesis doctoral.
6 Desde 1848, en pleno estadio religioso, abandonaría esta lucha indirecta de la mayéutica en pro del cristianismo y, paulatinamente, su polémica contra la Iglesia oficial danesa.
7 Temor y temblor, pag. 46.
8 Pudiera ser que se refiriera aquí a las astucias de la razón, que utiliza los actos pasionales o irracionales de los hombres para los fines del progreso histórico según Las Lecciones sobre Filosofía de la Historia de Hegel .
9 Temor y temblor, pag. 32.
10 La función metafísica que atribuye explícitamente Kierkegaard a la repetición es la propia de la concepción platónico-cristiana: "si no se posee la categoría de recuerdo o la de repetición, entonces toda la vida se disuelve en un estrépito vano y vacío. El recuerdo representa la concepción pagana de la vida y la repetición es la concepción cristiana". Temor y temblor, pag. 161
11 El movimiento es una recuperación de la kinesis aristotélica, y el salto tiene sus antecedentes en el choque entre alternativas de Novalis.
12 El divino burlador, pags. 60-1
13 Temor y temblor ,pag. 25.
14 Prólogo a El concepto de la angustia.

 BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:
- AMORÓS, Celia:  Sören Kierkegaard , o la subjetividad del caballero . Anthropos, 1987.
-BONTE, PIERRE; IZARD, MICHAEL: Diccionario Akal de Etnología y Antropología. 1.996.
- COLOMER, Eusebi: El pensamiento alemán de Kant a Heidegger. Tomo III . Herder, 1995.
- COLLINS, James: El pensamiento de Kierkegaard . F.C.E, 1958.
- COPLESTON, Frederick: Historia de la filosofía . Volumen VII. Ariel, 1993.
- HARTSHORNE, M. Holmes: Kierkegaard : el divino burlador. Cátedra, 1992.
- KIERKEGAARD, Sören: El concepto de la angustia. Espasa Calpe, 1979.
- KIERKEGAARD, Sören: In vino veritas, La repetición. Guadarrama, 1984.
- KIERKEGAARD, Sören: Temor y temblor. Altaya, 1994.
- URDANIBÍA, Javier ( Coord. ): Los antihegelianos : Kierkegaard y Schopenhauer. Anthropos, 1990.
-VALVERDE, José María: Kierkegaard , la dificultad del cristianismo ( en Filosofía de la Religión: Estudios y Textos, ed. Manuel Fraijo, Trotta , 1994 ).
- VARDY, Peter : Kierkegaard. Herder, 1997.


miércoles, 13 de diciembre de 2017

EL LEGADO DE LA MITOLOGIA ESLAVA


Hoy en día tenemos un escaso conocimiento de los dioses eslavos. Al contrario que ocurre con la mitología griega o la romana, apenas se han conservado fuentes de primera mano que permitan el estudio de la mitología eslava. Los historiadores y arqueólogos dependen de las referencias puntuales de cronistas extranjeros, las crónicas de la época posterior a la cristianización y los vestigios conservados en la tradición popular para reconstruir la mitología pagana original, con lo que el resultado es, en muchas ocasiones, pura especulación.
Las creencias religiosas y las tradiciones del pueblo eslavo se fueron transmitiendo de manera oral durante generaciones. Se piensa que fueron abandonadas durante el cristianismo, sin embargo, muchas de estas tradiciones fueron adaptadas y modificadas por la iglesia. 

Origen del pueblo eslavo

Los eslavos fueron uno de los tres grandes grupos étnicos que poblaban la antigua Europa. Alrededor del año 1500 A.C., el área de la tierra que ahora se corresponde con Polonia del sudeste y Ucrania del noreste se convirtió en hogar de las tribus eslavas tempranas, que se conocen comúnmente como los Proto-Eslavos. Las tribus Proto-Eslavas moraron en su patria por muchos siglos, hablando un lenguaje común; que luego produciría los idiomas eslavos modernos. Se conocen básicamente tres grupos, en su desarrollo histórico:
  1. Eslavos occidentales: entre ellos encontramos a los polacos, silesios, checos, eslovacos y serbios (actualmente una minoría étnica en Alemania).
  2. Eslavos orientales: englobaban las regiones de la actual Rusia, Bielorrusia, Ucrania, Letonia y Lituania.
  3. Eslavos meridionales: se establecieron en la Península Balcánica, siendo los principales pueblos actuales los serbios, croatas, bosnios, eslovenos, búlgaros y macedonios.


La palabra eslavo deriva del término "slowo", que significa "los que entienden". Entre ellos se llamaban "Slavenii" o "Slovjenii" para diferenciarse de otros pueblos a los que no entendían, como por ejemplo de los alemanes, a los que llamaban "nijemcima" que significa "mudo" o se cree que también podía referirse a "el que no entiende". Actualmente, algunos eslavos como los polacos siguen llamando a Alemania "Niemcy" o "la tierra del mudo". En Rusia, por ejemplo, llaman al país “Германия" (Germania), mientras que el adjetivo "alemán" o el idioma  se dice немецкий (nemetsky).
Los pueblos eslavos, como podemos observar, eran muy diversos y por ello su mitología no era homogénea. Como adoraban a una infinidad de deidades, el príncipe Volodomir, del Rus de Kiev, intentó en el año 980 simplificar los cultos paganos de los eslavos orientales.  Su objetivo era proporcionar a su pueblo una religión organizada que le diese unidad, como el cristianismo hacía con sus rivales bizantinos, y que, a su vez, pudiese competir la religión cristiana.  Volodimir construyó templos y erigió ídolos, seis de ellos en una colina de Kiev de su propio palacio. Estas seis divinidades eran las siguientes:
  • Perúndios del trueno y divinidad suprema. Provocaba tormentas, controlaba la lluvia y fulminaba con rayos a sus ofensores. Era además el dios de la guerra, por lo tanto protegía a los príncipes y guerreros.  En la antigua ciudad de Novgorod, cerca del lago Ilmen, existía una estatua dedicada también a este dios, frente a la cual ardían día y noche seis fuegos alimentados con madera de roble (el árbol consagrado al dios). Si estos fuegos se extinguían, los encargados de mantenerlos encendidos pagaban la falta con su vida. En excavaciones arqueológicas se encontraron numerosos colgantes en forma de hacha que se cree que era el símbolo de esta deidad guerrera, mientras que en algunas inscripciones, el dios del trueno es representado con una rueda solar (Kolovrat).
  • Dazhbog: el dios del sol. Vivía en el Rai, el paraíso de los eslavos, una tierra exuberante de verano eterno situada en el Este. Según los cronistas bizantinos, Dazhbog era hijo de Svarog, el dios del cielo, quien seguramente fuese también el padre de los demás dioses y tratase de gobernar el universo. Este dios fue muy venerado en las épocas anteriores al reinado de Volodimir.Svarog fue considerado por algunas tribus el dios principal del panteón eslavo.
  • Stribog: señor de los vientos. En “El cantar de las hueste de Igor”, una de las obras más importantes de la literatura eslava medieval, el narrador se refiere a los vientos como “los hijos de Stribog”. 
  • Simargl :Se cree que era el protector de las semillas y los cultivos. Esta divinidad es de origen Indo-Iranio, siendo su equivalente el Simugrh de la mitología persa. Simargl fue representado como un león alado (criatura característica de la religión mesopotámica). Las Zoryas, diosas solares hijas de Dazhbog, se encargaban de mantenerlo encadenado a la estrella Polar en la constelación de la Osa Menor, para evitar que destruyera las constelaciones y provocara el fin del mundo. 
  • Khors: deidad solar, de la justicia y la honradez. También de origen Indo-Iranio. Se conoce poco acerca de este dios, teniendo como fuentes Las Crónicas Primeras, donde se nombra al panteón de Volodimir y el apócrifo "Khozhdeniia Bohorodytsi po mukakh". 
  • Mokosha: la única diosa del panteón. Algunas crónicas la muestran como la diosa de la fertilidad y las cosechas mientras que otras dicen que es la protectora del trabajo de las mujeres y sus destinos.
    Hacha de Perún con el Kolovrat, signo de la religión eslava
Los nombres y las funciones de los dioses eslavos dependen de la geografía donde se hallen. Entre los dioses más importantes podemos nombrar a Yarilo (dios de la primavera), Veles (dios del inframundo), Morana (diosa de la naturaleza y de la muerte), Rod (considerado por los pueblos más antiguos la deidad suprema y creador de la vida), Morozko (dios del invierno) y la pareja de dioses Belobog (que significa “dios blanco”) y Chernobog (dios negro), relacionados con la luz y la oscuridad.
La presencia de los antiguos dioses y leyendas en las festividades y tradiciones actuales
Los mitos eslavos eran cíclicos, repitiéndose cada año una serie de festividades que seguían los cambios de la naturaleza y las cuatro estaciones. Para comprender las festividades, es importante entender su concepto de calendario. Basándose en el folclore y los restos arqueológicos, es posible reconstruir algunos elementos del calendario precristiano.  Se cree que el año era lunar, comenzando en el mes de marzo.  
Para la última noche del año viejo y el primer día del año nuevo se conocen nombres como Velia Noch/Velik Dan' (Gran Noche/Gran Día). Después de la Cristianización, estos nombres fueron remplazados probablemente por las Pascuas. En algunas iglesias eslavas pertenecientes a las diferentes Iglesias Ortodoxas, la Pascua es conocida como Velik Dan/Gran Día, mientras que entre los eslavos católicos es conocida como Velika Noch/Gran Noche. Todos estos nombres son seguramente traducciones del griego “Megale Hemera”/ Gran Semana, el término cristiano para la semana en que caen las Pascuas (semana Santa).  En tiempos paganos, probablemente era una fiesta similar a Halloween. Los chamanes se adornaban con máscaras grotescas y ropajes confeccionados de pieles y lanas de oveja, rondando por las aldeas, ya que durante la Gran Noche se creía que los espíritus de los ancestros viajaban a lo largo de la tierra, entrando en los pueblos y en las casas para celebrar el año nuevo con sus familiares vivos. La deidad del último día del año, posiblemente, fuese Veles.
La Gran Noche y el Gran Día no han dejado de celebrarse en los países de Europa del Este, solo que ahora forman parte de la tradición cristiana ortodoxa y católica. Los antiguos eslavos visitaban las tumbas de sus seres queridos durante la primavera y festejaban junto con ellos. Obsequiaban a los difuntos con unos bonitos huevos de colores que eran un símbolo de la nueva vida y del dios de la primavera Yarilo. Durante la edad media, los cristianos intentaron acabar con esta tradición pero tras varios intentos fallidos, esta costumbre se transfirió a la Iglesia Ortodoxa Rusa como el festival de Radonitsa o “día del regocijo” celebrándose nueve días después de Pascua. El nombre proviene de la palabra “radost” que significa “alegría” y se asocia con la resurrección de Jesucristo.
писанкы-huevos de Pascua
Una de los eventos más importantes del año era el festival del solsticio de verano, conocido como "Kupalie", dedicado a la diosa Kupala, que simbolizaba la unión del fuego y el agua. Se celebraba en la noche más corta del año: del 21 al 22 de Junio.La celebración tenía una forma similar a una gran boda.Había grandes cantidades de comida y bebida la noche anterior, se encendían grandes hogueras y los jóvenes danzaban alrededor de ellas para alejar a los espíritus malignos. Las parejas se daban la mano y saltaban las hogueras para asegurar la felicidad de su matrimonio. Si seguían agarrados tras el salto, era señal de que su amor sería para siempre. Con la llegada del cristianismo, el nombre pagano se combinó con el nombre de la fiesta dedicada a San Juan Bautista, que en ruso es Iván.  Es por ello que hoy en día esta fiesta se conoce como la noche de Ivan Kupala, celebrada en Rusia, Bielorrusia, Ucrania y Polonia. Antes de la época soviética esta festividad era una de las más importantes, pues contaban con la participación de toda la población rural.

Otro hermoso ritual de esta fiesta, que se mantiene a día de hoy, es echar al río coronas de flores con una vela y dejarlas flotando. La muchacha cuya vela arda durante más tiempo tendrá una vida más larga y aquella cuya corona llegue más lejos, será la más feliz.
Algunas criaturas del folclore eslavo han logrado sobrevivir a la imposición del cristianismo y todas ellas tienen un papel importante en esta mágica noche. Según la tradición, durante la noche de Iván Kupala no se puede dormir ya que recuperan su increíble poder y se hacen muy activas la fuerzas malignas: kikímory (ninfas de los pantanos) y rusalki (ninfas de ríos y lagos). Las dos están al servicio de Vodianói, el genio mayor de las aguas; de brujas, diablos y de Leshi, el genio de los bosques, y pueden raptar a los que no estén despiertos y atentos, en particular a los niños, para hacerlos sus esclavos.
A nuestros días ha sobrevivido la creencia de que en esta noche, los humanos podían escuchar hablar a las plantas y animales y entenderlos e, incluso, podían ver desplazarse a los árboles de un lugar a otro. Si alguien lograba atravesar doce huertas sin parar, se les concedía un deseo.


También hubo un importante festival alrededor del solsticio de invierno, que más tarde fue asociado con la navidad. Los antepasados paganos de los eslavos celebraban la Kolyada desde el 25 de diciembre hasta el 7 de enero. Kolyada duraba doce días y el ritual era presidido por doce sacerdotes  que predecían el futuro de las cosechas utilizando doce gavillas de trigo y agua de doce pozos diferentes. También se piensa que durante esta época tenía lugar el nacimiento de un joven y nuevo dios del sol (Dazhbog) fruto del dios herrero y padre de los dioses Svarog y la diosa Kolyada. Pero esta teoría no ha sido confirmada, pues en otros escritos se muestra a Kolyada como el joven y nuevo dios del sol. Actualmente, Kokyada es una fiesta celebrada en la gran mayoría de países eslavos. Niños y adolescentes caminan de casa en casa saludando a las personas y cantando para desearles unas felices fiestas y ellos, a cambio, son recompensados con dulces o un aguinaldo.

Kolyada en Lviv,Ucrania


Otro personaje fundamental del folclore eslavo es Morozko, dios del invierno, que sigue vivo a través de la figura de Ded Moroz, el Papá Noel ruso. Ded significa "abuelo" y la palabra "moroz" significa "escarcha". Así que en español lo traduciriamos literalmente como "el abuelito escarcha". Este entrañable abuelito reparte los regalos a los niños, acompañado de su nieta Snegurochka, la bella doncella de las nieves. Según las leyendas,es hija de la primavera y de la helada, aunque en algunas versiones aparece como la hija de Morozko. Su historia se convirtió en uno de los cuentos infantiles más famosos de Europa del Este, adaptado por el compositor Rimski-Korsakov en su ópera "Snegurochka". Para los interesados, existe una película de dibujos animados soviética que no solo cuenta con una preciosa animación del cuento, sino que incluye las canciones de la ópera de Korsakov.Esta película no podemos encontrarla doblada al español, pero se puede ver subtitulada.
Ded Moroz y Snegurochka
El Domovoi es otra de las criaturas del folclore eslavo que ha sobrevivido en la cultura popular, siendo el protagonista de numerosos cuentos infantiles e, incluso, de novelas juveniles, películas y series de televisión y tiene un papel importante en las creencias y supersticiones populares. Cuenta la leyenda que el Domovoi es un espíritu protector del hogar. De hecho, su traducción literal al español es "el espíritu de la casa". Está criatura no se deja ver con facilidad, pero la tradición popular nos lo describe como un hombrecillo peludo con una gran barba y de apariencia inofensiva, puesto que es un espíritu bondadoso que sentía afecto por los miembros de la familia a la que cuidaba. De hecho, según las historias que se cuentan acerca de estos seres, cuando un familiar fallecía se podían escuchar los llantos y lamentos del Domovoi. En algunas ocasiones, se podían escuchar antes de la muerte para avisar a sus seres queridos. Los miembros de la casa obsequiaban al guardián del hogar con comida como pago por su trabajo. En la tradición ucraniana, el Domovoi era un reputado antepasado de la familia que protegía el hogar con esmero pero que si no se le cuidaba ni se le mostraba gratitud traía la mala suerte. Con la cristianización del Rus de Kiev en 988, el Domovoi se convierte en un ente negativo, un espíritu malvado que causa los problemas domésticos y trae la desgracia consigo,similar al Trasno, un duende muy travieso de la mitología gallega que generaba los mismos problemas.
La tradición pagana se ha combinado con la tradición cristiana en la cultura popular. El Domovoi puede traernos el bien o el mal, dependiendo de la situación. En algunas aldeas se le ha considerado un oráculo y su conducta podía indicar o prevenir sobre el futuro. Por ejemplo, si tiraba del pelo a las muchachas era para prevenirles de los hombres crueles. Si se dejaba ver, al igual que cuando se le escuchaba llorar, se decía que habría una muerte en la familia. Si se reía era símbolo de buen presagio y si se le veía peinándose es que pronto habría una boda. Pero este duendecillo también tiene un lado malicioso. El Domovoi de una casa vecina podía traernos la infelicidad si su familia así lo deseaba. En folclore ruso nos dice que los guardianes del hogar pueden hacerse amigos entre ellos y reunirse para organizar travesuras y molestar a los humanos.
Después de la Revolución de Octubre de 1917, los bolcheviques organizaron una campaña de organización de "los Comités de la Vivienda", en todas las casas y apartamentos. Esto generó numerosos comentarios jocosos, llamando a esta organización "el comité de los Domovoi".
Es propio de los pueblos indo-europeos llevar a cabo rituales dedicados a los dioses de la muerte y el inframundo.  En Polonia, a pesar de la gran influencia de la Iglesia católica, todavía siguen vivas muchas tradiciones de origen precristiano. Entre ellas, una costumbre cuyas raíces se encuentran precisamente en un ritual que giraba en torno a la diosa de la muerte Morana (Marzanna para el pueblo polaco). Sin embargo, esta tradición no es exclusiva de los polacos, también se celebra en la República Checa, Eslovaquia y Lituania.
En el equinoccio de primavera tiene lugar el ahogamiento de una gran muñeca llamada, sorprendentemente, como la antigua diosa de la muerte. El rito consiste en preparar una efigie con ropa femenina y ahogarla en un río ante un público de niños, a los que llevan a pasear por el campo (en algunos pueblos le prenden fuego a la efigie y luego la arrojan al agua). Las fechas en las que se celebra esta fiesta no son casualidad. Los antiguos eslavos asociaron a la diosa Morana con los ritos estacionales basados en la idea de la muerte y el renacimiento de la naturaleza.  A menudo era descrita como una diosa infernal asociada con el invierno y las pesadillas.  Así que ¿Qué mejor época para decirle adiós a tal terrible diosa que en el equinoccio de primavera?


Por otra parte, en Bulgaria se celebra una escalofriante fiesta llamada Kukeri, un ritual tradicional para ahuyentar a los malos espíritus. Los hombres se visten con pieles y máscaras de madera muy decoradas y con la forma de algún animal o incluso demonio. También incorporan en sus vestimentas una serie de campanas, unidas entre sí con una correa. Alrededor del año nuevo y antes de la cuaresma, dependiendo la fecha de la región del país, se llevan a cabo el paseo kukeri y la danza a través de las aldeas para asustar a los malvados espíritus con el vestuario y el sonido de las campanas, así como para proporcionar una buena cosecha, la salud y la felicidad de los habitantes de los pueblos durante el año. Tradicionalmente los kukeri visitaban las casas por la noche porque temían ser capturados por el sol durante el camino. Después de pasar por los pueblos, se reunían en las plazas para bailar salvajemente y divertir a la gente. El ritual y la vestimenta varía según la zona de Bulgaria pero la esencia sigue siendo la misma
El origen de este terrorífico ritual no se conoce con exactitud. Se piensa que incluso no tenga raíces Indo-Europeas y que provenga de los antiguos pueblos del Neolítico. No obstante, según las investigaciones, el ritual de los Kukeri posiblemente sea el resultado de la fusión de los ritos neolíticos y del paganismo de los eslavos meridionales.  El traje de los Kukeri modernos surgió como resultado de la combinación de los ropajes del Kukeri del neolítico y las ropas que empleaban los indo-europeos en sus rituales de quema donde los participantes se vestían como machos cabríos, adornando sus cuernos con hiedra y sacrificaban cabras para alguna deidad.


Kuker era la personificación balcánica de la fecundidad. Así que en esta antigua festividad búlgara  (considerada el carnaval más antiguo de Europa) los hombres, que se disfrazaban principalmente con pieles de oveja,cuernos de cabra, la máscara y portando un gran falo de madera, interpretaban todo tipo de actos fisiológicos durante su ritual, incluyendo el acto sexual, como símbolo de la unión sagrada del ser humano con el dios, mientras tanto una mujer, que aparecía como una embarazada,imitaba los dolores del parto. En este rito se inauguraba los trabajos del campo como el arado o la siembra.
En la actualidad los desfiles de los Kukeri se considera una fiesta infantil. Los niños, a pesar de los siniestros disfraces, ya no les temen. Aun así, éstos intentan asustarlos. Tanto jóvenes como ancianos disfrutan de la cabalgata, en la que también participan mujeres vestidas con los trajes regionales. El público también  se disfraza y se fotografía con los Kukeri.
Los búlgaros, además, han decidido producir una serie de dibujos animados que muestre al mundo la belleza y la riqueza del folclore y la mitología de los Balcanes. Esta serie se titula "La manzana dorada" y los protagonistas son dos hermanos Kukeri, Bran y Vlad, encargados de luchar contra los espíritus malignos; Tina-Pakostina, una ninfa del agua o samodiva, propia de la mitología balcánica y la valiente Vihra, una muchacha mitad humana mitad deidad, ya que su padre es un Zmei o espíritu de la tormenta.
La historia comienza en Kukerovo, una de las ciudades más antiguas y el hogar de nuestros hermanos Kukeri. Está situada en una alta montaña rodeada de frondosos bosques donde habitan toda clase de espíritus. Cuenta la leyenda, que hace cientos de años un herrero, encantado por una samodiva, creó unas campanas mágicas cuyo sonido puede alejar a los espíritus malvados y desde entonces los Kukeri las utilizan. Sin embargo, una terrible guerra entre humanos y espíritus está a punto de comenzar y nuestros protagonistas tendrán que dejar un lado sus diferencias y unir sus fuerzas para lograr la paz.El objetivo de sus creadores es que los niños no solo aprendan y conozcan las principales leyendas y tradiciones de su tierra, sino que también sean concienciados de los problemas que afectan a nuestra sociedad como el cambio climático, la destrucción de la naturaleza, la xenofobia o el racismo.


El auge del neo-paganismo en Europa del Este: rodnovería y la religión romuva
La rodnovería también conocida como “la fe nativa de los eslavos” es un nuevo movimiento religioso que ha surgido tanto en la Europa del este occidental como en la oriental, siendo Rusia el país con más seguidores. Los rodnoveristas consideran su religión una fiel continuación de las antiguas creencias y a sus seguidores como los paganos que resistieron la cristianización de los eslavos que tuvo lugar en la Edad Media, tras el bautismo del príncipe Volodimir.Este movimiento comenzó poco antes del colapso de la Unión Soviética. Los primeros neopaganos rusos fueron intelectuales disidentes del periodo soviético. Entre ellos, aparecen los autores del periódico nacional patriótico "Veche", Anatoli Ivanov y Aleksei Dobrovolski, conocido con el nombre de Dobroslav, quien luego se convirtió en una figura de suma importancia para este movimiento. Sus antecedentes se encuentran en el romanticismo eslavo de los siglos XVIII y XIX, que glorificaba las creencias precristianas de las sociedades eslavas. Los practicantes de la religión nativa eslava aparecieron en Polonia y en Ucrania ya en las décadas de 1930 y 1940.
Existen diferentes variantes de la rodnovería. Algunos grupos deciden practicar una religión igual o muy similar a la de sus antepasados precristianos, y para ello hacen uso de las pocas fuentes que existen sobre su mitología y tradiciones. Entre ellas, los escritos del historiador griego Heródoto donde se menciona a una tribu llamada Neuri, cuyos hombres pueden transformarse en licántropos. Los estudiosos sostienen que los Neuri eran una tribu proto-eslava y que esos hombres lobo eran simplemente jóvenes que se disfrazaban durante ritos religiosos o fiestas de carnaval, como los Kukeri. Además de estas fuentes, los rodnoveristas tienen como base de su religión las Crónicas de los Eslavos, escritas a finales del siglo XII por Helmond, un sacerdote germano quien nos menciona a dioses como Chernabog y Belabog, y nos habla de la isla de Ruyan (actualmente la isla de Rügen,Alemania) donde se hallaba el  famoso cabo de Arkona, centro religioso y político de los antiguos eslavos. Otra fuente de gran valor es la Crónica Primera, una importante obra que contiene numerosas referencias a las creencias paganas de los eslavos orientales y narraciones sobre el Rus de Kiev. Gracias a estos escritos, conocemos a los dioses que formaron parte del panteón de Volodimir.
Pero no todos los neo-paganos profesan la antigua religión de sus antepasados. Algunas variantes de la rodnovería han sido influenciadas por religiones como el hinduismo,budismo,vedismo, el paganismo germánico o el chamanismo siberiano. Estos grupos tienden a ser muy conservadores y tradicionalistas, defendiendo la preservación de su cultura e historia a través de lo que ellos llaman el "nacionalismo étnico", fomentando el sentimiento de unidad entre todos los pueblos eslavos.
En Rusia y en Ucrania, los rodnoveristas se dividen, principalmente, entre monoteístas (solo rinden culto al dios Rod) o politeístas (adoran a las antiguas divinidades del panteón de Volodimir, entre otras). Algunos practicantes se definen así mismos como ateos, creyendo que los dioses no son entidades reales sino símbolos de identidad étnica y cultural.
Rodnoveristas adorando a Perún, Oblast,Ucrania

El renacimiento del paganismo también ha surgido en Lituania con la llegada de la religión romuva, la continuación de las antiguas creencias y ritos de los pueblos bálticos.  Esta religión politeísta tiene como base la adoración a la naturaleza y a los ancestros. Practicar la fe romuva está visto por muchos seguidores como una forma de orgullo cultural ya que además de celebrar las antiguas festividades y ritos forman parte de campañas a favor de la preservación de la naturaleza y la cultura nacional (música, gastronomía, tradiciones…). Los seguidores de la religión nativa lituana escogieron el nombre "Romuva" en 1920 en honor a un santuario prusiano báltico con el mismo nombre y que está situado en la región de Kaliningrado, Rusia. El resurgimiento de la fe romuva comenzó en los años 60 pero no fue hasta la disolución de la Unión Soviética en 1991 y la consecuente independencia de los países bálticos cuando alcanzó un poder y una influencia considerables. El movimiento ha crecido exponencialmente a partir del año 2000. El neo-paganismo, en general, se ha dispersado por toda Europa y por EEUU, y en menor medida en Latinoamérica. Pero, sin duda, es en los países nórdicos y eslavos donde disfruta una mayor aceptación y prestigio; a pesar de que estas comunidades sean minoritarias.
A diferencia de la religión eslava, que era de carácter patriarcal, la báltica era matriarcal, siendo las diosas principales Laima, la amada madre divina que protege a los humanos y Zemyna, la madre tierra, protectora de la vida animal y vegetal. Sin embargo, en la actualidad el templo romuva ha decidido establecer como dioses principales a las deidades masculinas Dievas (dios del cielo), Perkuna (dios del clima y las montañas, equivalente al eslavo Perún) y Velnias (el equivalente báltico de Veles, dios de la muerte al que el cristianismo asimiló como Satanás). La nueva religión romuva sigue teniendo un gran número de dioses y diosas. Algunos creyentes de esta religión afirman que sólo hay un dios verdadero, el cual es capaz de adoptar la forma de diferentes deidades.

Boda romuva, Lituania
El interés por la mitología de los antiguos pueblos eslavos y bálticos no se limita solo a sus naciones. Gracias a cantantes como Maria Arkhipova, vocalista de la banda de folk-metal rusa Arkona y seguidora del neo-paganismo, jóvenes de toda Europa, EEUU, América Latina y países asíaticos como China y Japón conocen los antiguos mitos de Europa del Este. Arkona utiliza como fuente de inspiración de sus canciones a los milenarios dioses y criaturas mágicas del paganismo balto-eslavo y todas las leyendas que giran alrededor de ellos. El grupo compuso la canción "Slavsia Rus", cantada en ruso antiguo y dedicada a las tribus eslavas. La temática, la estética tribal de la cantante y el uso de toda clase de instrumentos tradicionales  y dialectos eslavos han convertido al grupo en un símbolo de la música neo-pagana de Rusia.


Rusia no solo cuenta con pequeñas comunidades neo-paganas, sino que también tiene el único pueblo de Europa que nunca ha sido cristianizado o islamizado por completo, la tribu Mari. El pueblo Mari, es un grupo indígena de origen Fino-Ugrio, reconocido como "el último pueblo pagano sobreviviente de Europa".  Este pequeño grupo étnico ha logrado sobrevivir años de opresión por parte del laicismo soviético y ha conseguido hacerle frente a décadas de globalización. Al igual que el sintoísmo japonés, los Mari veneran a los espíritus de la naturaleza y creen que todo elemento que forma parte de ella tiene alma. Por eso, no consideran necesario construir templos, prefiriendo llevar a cabo sus ritos religiosos en medio del bosque. Su ritual más famoso es un sacrificio de un animal al que ofrecen a los dioses de la naturaleza.
Tradicionalmente, este pueblo ha vivido a lo largo de los río Volga y Kama en Rusia pero hoy, casi la mitad de su población vive en la República Mari El, a 850 km de Moscú y otra parte vive en la república de Tartaristán.

Niños Mari con sus trajes tradicionales
Parte de la tribu Mari adoptó forzosamente el cristianismo en el siglo XVI, después de que su territorio fuera incorporado en el Imperio Ruso, durante el reinado de Iván el Terrible. Hoy más de la mitad pertenecen a la Iglesia Ortodoxa Rusa. No obstante, algunos lograron mantener su fe original. Después de la guerra civil rusa, el nuevo régimen soviético reforzó la noción de un estado completamente secularizado, impidiendo cualquier diseminación de pensamientos y creencias religiosas; por lo que los Mari fueron perseguidos sin contemplación. Tras años de tal persistente persecución, en la década de los 90 se aceptó la fe milenaria de los Mari como religión oficial del país, significando para esta minoría étnica un gran triunfo. Hoy en día, sus bosques sagrados son protegidos por el estado ruso y se han redactado una serie de leyes que prohíbe cortar sus árboles, recoger sus frutos y arrojar basura en ellos. Tampoco se puede edificar ni instalar postes de electricidad en esta área. 

       En el bosque sagrado, las mujeres Mari
deben cubrir su cabeza con un velo o un pañuelo
¿Existen tradiciones puramente cristianas en los países eslavos?
En los países balcánicos, quienes tuvieron que enfrentarse durante siglos a la invasión musulmana, existe una tradición con un posible origen católico: la tradición de los tatuajes. Durante la época del Imperio Otomano, el pueblo croata se tatuaba hermosas cruces, adornadas con todo tipo de figuras geométricas. Los tatuajes eran diseñados, principalmente, por las mujeres de las comunidades católicas. En esta época, las mujeres no solo eran obligadas a adoptar forzosamente la fe musulmana, sino que también eran violadas y arrastradas a los harenes, donde los hombres más poderosos tenían derecho a divertirse con ellas en la noche de bodas, antes de yacer con sus esposas. En respuesta a este terrible maltrato, las mujeres croatas comenzaron a tatuar todo su cuerpo con cruces adornadas, creyendo que los amuletos de la piel les protegería de futuros ataques o, al menos, harían saber a los hombres que aunque hayan sido sometidas a la conversión, mantenían sus creencias. Los tatuajes se convirtieron en un símbolo no solo de protección, sino de insumisión y resistencia ante los otomanos.


La tinta de estos tatuajes se preparaba con carbón, ceniza, miel y leche materna de una mujer que hubiera dado a luz a un varón. Con estos tatuajes, las mujeres también marcaban a sus hijos para protegerlos de los posibles secuestros y para que nunca olvidaran sus raíces. Aunque el culto sobrevivió bajo la opresión de los otomanos, en la época yugoslava, las autoridades comunistas prohibieron cualquier tipo de religión y, por eso, los croatas tatuados fueron objetivo de sus campañas de odio. Sus tatuajes eran motivo de burla y discriminación, siendo imposible para estas personas conseguir un empleo o asistir a la escuela, ya que a menudo eran tratados como delincuentes. Ante tal presión social, las mujeres abandonaron esta práctica, extinguiéndose en la década de los 50. En las áreas rurales de Croacia y Bosnia y Herzergovina, aun podemos encontrar habitantes con estos tatuajes. La tradición ha sido rescatada recientemente y las nuevas generaciones han vuelto a tatuarse no solo por el bonito diseño, sino para hacer honor a su historia y su cultura. En la página de facebook "Traditional Croatian Tattoo" podemos ver fotos de gente de todas las edades luciendo sus tatuajes con orgullo. La web también comparte fotos de ancianos que fueron tatuados en su infancia, algunas de las fotos incluyen pequeñas entrevistas y testimonios.


Se piensa que el origen del diseño de estos tatuajes podría estar en las monumentales lápidas medievales conocidas como "Stecak", patrimonio histórico de  Bosnia y Herzergovina y Croacia. Estas impresionantes lápidas están decoradas con cruces adornadas con figuras geométricas, muy similares a los tatuajes de los croatas católicos. Sin embargo, estudios recientes realizados por etnógrafos sugieren que esta costumbre podría haber sido practicada también por los antiguos eslavos del sur ya que en algunos de estos tatuajes las cruces están decoradas con motivos paganos, entre ellos, ruedas solares, estrellas, lunas y figuras geométricas que recuerdan a las runas de protección de los pueblos vikingos. Ciro Truhelca, arqueólogo y guardián del Museo Nacional de Sarajevo, descarta tanto los orígenes cristianos como los eslavos y atribuye la invención de estos tatuajes a los antiguas tribus ilirias y celtas que vivían en los Balcanes hace miles de años. 
Símbolo nórdico de protección/Stecak/Tatuajes croatas


Bibliografía:

"Héroes,monstruos y otros mundos de la mitología rusa" (Elizabeth Warner)
"Fairy Tales of the Russians and Other Slavs" (Ace and Olga Pilkington)

https://sobreleyendas.com/2009/02/24/dioses-eslavos-el-panteon-de-vladimiro/
https://www.slavorum.org/slavic-mythology-by-igor-ozhiganov/
https://www.slavorum.orghttps://www.slavorum.org/bulgaria-launching-cartoon-based-on-slavic-
https://www.slavorum.org/mari-the-last-pagans-in-europe/
https://www.slavorum.org/traditional-croatian-tattoos-have-been-rediscovered-again/
http://renaissanceutterances.blogspot.com.es/2016/05/the-tradition-of-bosnian-catholictattoos.html
https://www.vice.com/en_us/article/wdpq5m/atlas-hoods-the-croatian-tattoo-grandma-cult
https://en.wikipedia.org/wiki/Slavic_Native_Faith
https://es.wikipedia.org/wiki/Romuva
https://en.wikipedia.org/wiki/Koliada
https://en.wikipedia.org/wiki/Marzanna
mythology//the-ancient-origins-of-the-kukeri-bulgarias-scariest-folk-festival/
https://theculturetrip.com/europe/russia/articles/the-mari-people-the-last-pagans-of-europe/
https://www.poland.travel/en/news-from-poland/pagan-traditions-are-still-alive-in-poland-drowning-of-marzanna



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